A un lado se divisa un paisaje de terrazas donde conviven en perfecta armonía el olivo centenario con los cerezos, castaños, higueras, ciruelos, nogales y demás árboles según la necesidad del hombre. Al otro lado del rió, a 100 metros de la finca, contemplamos bosques frondosos de pinos, donde en otoño podemos encontrar setas comestibles.
Toda esta maravilla enmarcada por una vista panorámica de la sierra de Gredos.

Los amantes de la naturaleza y de la belleza podrán gozar de este espectáculo natural, que se viste de colores diferentes al cambio de las estaciones. A la vez de contemplar tal belleza tendremos la oportunidad de disfrutar de un aire limpio y fresco con una variedad de olores exquisitos.

Los ríos
Lo más característico de este lugar es el encuentro de los ríos Canto y Arenal, justo enfrente de la casa. Después de pasar por debajo de sus respectivos puentes se unen para seguir en perfecta armonía río abajo para llevar la vida y la alegría a otras gentes y a otros parajes.